ERP y WMS no compiten: se complementan
El ERP es el cerebro administrativo: registra facturas, gestiona la nómina y centraliza la información financiera. Es indispensable para la estrategia global de la empresa.
El WMS es el sistema nervioso de la bodega: dirige a los operarios, optimiza los recorridos, garantiza que el stock físico sea idéntico al digital y elimina el error humano en el picking.